Mejor un día, cientos de partes caídas del
asombro y no del sociego, más vale mi única fortuna
que una vida de mentiras. Más aún me faltan argumentos
aunque me sobra ritmo, me aleja el suelo pero el camino
me sienta, y la razón me place. Esperando una tensión y
el instante indicado para perder un poco, con tal de conocer
un asignado, una lucha, mi verdad. Hoy sin miedo, con angular locura
y perfil inconfundible, marcado como uno, y cierto como nada, estoy.
Porque el anhelo me ruega obstinación y nomadismo.
Julián G.
No comments:
Post a Comment